Sábado casi al medio día en la capital sonorense, salón lleno, meseros atareados trayendo vasos para el café, entretenidas pláticas entre los asistentes, pitonisos electorales explicando sus pronósticos, políticos e invitados especiales saludando como candidatos, periodistas con micrófono y celular en mano, sonrisas para las fotos, selfies para el recuerdo, 32 grados centígrados en el termostato, pero muchos más en el clima preelectoral de Sonora y el resto del país rumbo a las elecciones del 2027.

Sonora como el resto de las entidades del país vive una época de informes de gestión de gobernadores, senadores, diputados federales, diputados locales y presidentes municipales, y en este tenor el pasado sábado 27 de septiembre en Hermosillo, el Diputado Federal Alfonso Ramírez Cuellar encabezó, acompañado por la Senadora Guadalupe Chavira De la Rosa, por los senadores sonorenses Lorenia Valles Sampedro y Heriberto Aguilar Castillo, y por el Presidente Municipal de Cajeme Javier Lamarque Cano, un evento conjunto, dirigido a simpatizantes y ciudadanía en general, donde cada uno explicó sus principales actividades y resultados durante su primer año de gestión legislativa.

Y si bien dicho evento pudiera tratarse en apariencia, por sus formas, por su mecánica, por sus asistentes, en un simple informe más en esta larga lista, existen importantes señales y detalles que van mucho más allá de lo que se aprecia a simple vista.

Muchos pudieran pensar que lo más importante era que tanto lucía su precandidato o precandidata rumbo a la gubernatura 2027, las palabras acentuadas en cada uno de los discursos, los estilos, las arengas, los aplausos, las señales, las sonrisas, la cargada, cuando lo más importante es que ese día, dos de las personas más cercanas a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tomaron de primera mano el pulso y la temperatura política de Sonora.

Chavira y Ramírez Cuellar, sin ser formalmente los coordinadores de las respectivas fracciones de Morena en el Senado y en la Cámara de Diputados, son sin duda dos de sus operadores más cercanos y de mayor confianza, a quienes ha reconocido y respaldado pública y notoriamente en múltiples ocasiones.

En política no existen casualidades pero si causalidades, por ello en la actual coyuntura política y preelectoral la Presidenta Sheinbaum recurre a Chavira, fiel compañera de lucha política desde hace muchos años y casada con un sonorense, y a Ramírez Cuellar, antiguo luchador social y también compañero de múltiples batallas, para fungir como sus termómetros de la situación política y preelectoral de Sonora y del resto de entidades que ya han visitado y las que planean visitar en lo que resta del 2025.

Unidos por el proyecto de transformación política y social que encabezó el Presidente López Obrador y que hoy encabeza la Presidenta Sheinbaum, Chavira y Ramírez Cuellar tienen hoy en sus manos la posibilidad de presentar diagnósticos políticos, electorales y coyunturales, que le permitirán a la Presidenta, llegado el momento, tomar las mejores decisiones al interior de su partido en cada una de las entidades del país. Sin duda la señal es clara porque el 2027 está ya a la vuelta de la esquina.

“Cuando se le presta atención, la vida nos ofrece señales asombrosas” Marc Levy.